Durante el mes de junio y hasta el mes de diciembre tiene lugar en la PenÃnsula Valdés, más precisamente en Puerto Pirámides, el avistaje de la ballena franca austral considerada Monumento Natural, y de la que puedes disfrutar si optas por elegir algunos de los muchos viajes que van hasta allÃ. Desde aquà parten embarcaciones cuya finalidad es acercarse lo más posible al mamÃfero en cuestión. La excursión dura aproximadamente una hora y la tarifa de la misma es de 40 dólares.
Este cetáceo barbado alcanza una longitud de 13 metros y un peso que oscila entre 30 y 40 toneladas. Su piel es de color gris oscuro con manchas ventrales blancas. Presenta callosidades en ciertas partes de la cabeza en las que se alojan numerosos crustáceos: la distribución y caracterÃsticas de las mismas son particulares en cada individuo y permiten identificar a los distintos ejemplares.
Este mamÃfero adaptado a la vida marina carece de dientes. Su maxilar superior está dotado de numerosÃsimas placas córneas a través de la que se filtra el agua de mar: en ellas queda retenido su alimento constituido principalmente por unos pequeños camarones llamados krill.
Otra de las alternativas posibles para poder disfrutar de esta maravilla de la naturaleza es acercarse hasta la ciudad de Puerto Madryn, verdadero polo turÃstico de la provincia de Chubut, desde donde podremos visitar a sólo 15 kilómetros el Area Protegida Municipal el Doradillo situada sobre la costa del Oceano Atlántico Sur.
La fisonomÃa de sus costas hace más atractivo y exitoso el avistaje, de manera que pueden contemplarse estos enormes cetáceos a sólo escasos metros de la playa. La exhuberante belleza escénica y el privilegio de poder apreciar a estos mamÃferos marinos simplemente desde la costa ha convertido a este sitio en un lugar único.
Por último, para terminar de comprender y conocer el mundo de la ballena franca austral le proponemos acercarse hasta el Ecocentro (Puerto Madryn), un verdadero museo de vida marina, donde se podrá visitar la muestra permanente llamada “Sombras y rumores de ballenas”. Este espacio está dedicado a la ballena franca austral, una especie simbólica para la PenÃnsula Valdés. Esta exhibición está compuesta por tres salas interconectadas entre sÃ: Sala del mapa, Sala sensorial y Sala de sonidos.
Sin dudas la sala que más cautivará al visitante es la Sala de Sonidos: Allà una instalación sonora nos sorprenderá: ya que escucharemos en vivo como las ballenas se comunican, se conectan entre sà y nos descubren un mundo desconocido por muchos, pero que es el rumor cotidiano de las profundidades marinas. Estos sonidos son retratros fieles de ellas mÃsmas y nos dejan ver una faceta interior de este verdadero gigante viviente.
No te olvides que, una vez viajes hasta allÃ, puedes optar también por económicos hoteles, que te permitirán disfrutar de este magnÃfico e inolvidable lugar.
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